MANGIA CAVALLO

Publicado en por Grafieldvive es Hector.OGG.


Tendría 16 años, una edad donde todo es distinto, donde las palabras de los mayores suenan raras, yo como todo adolescente estaba en busca de mi primer amor, un día viernes me había declarado a una bella niña de 15 años de nombre Rosalin, ella con la inocencia de su edad me dijo que iba a pensarlo y que la respuesta me la daría el sábado a las 7 de la noche.
El día sábado en mención estaba sumamente nervioso e intranquilo todo el día entraba y salía de casa sin parar, no podía estar tranquilo, la desesperación y la angustia se apodero de mi; al ver mi madre mi actitud cada ves que pasaba por su lado, ella murmuraba con mi abuela diciendo “mangia cavallo”, esto en reiteradas oportunidades, cada ves que pasaba por su lado de ellas me decían “mangia cavallo”,
Eran las 5 de la tarde y solo faltaban 2 horitas para recibir la ansiada respuesta, en eso pase por la cocina estaban mi madre y mi abuela y de nuevo “mangia cavallo”, esto me puso tenso y les pregunte porque me decían así cada ves que me veían; mi abuela una anciana dulce, tierna y sumamente comprensiva, que tubo que emigrar de Milán, por los estragos que dejo la II guerra mundial, me dijo con su voz calida y amorosa, siéntate te voy a contar algo.

Estábamos en plena guerra el dictador creía en una victoria pero los aliados estaban avanzando, el dictador mando a reclutar a todo hombre que estuviera en capacidad de cargar un arma, para llevarlos al frente de batalla.
Era la época de primavera en Milán, el amor estaba por todos lados a pesar de la falta de alimentos y múltiples nesecidades los jóvenes estaban enamorados, al enterarse que iban a ser reclutados y que las tropas estaban cerca, todas las parejas jóvenes decidieron huir y buscar la frontera Suiza, primero buscaron los caminos salían en carretas, a caballo o en lo que pudieran, pero los caminos estaban bloqueados, buscaron entonces las rutas de las montañas por los Apeninos, no había caminos y tuvieron que dejar sus carretas, unos siguieron a caballo y otros a pie, en las montañas encontraron un refugio y estuvieron todo el verano, pero pronto se enteraron de que el reclutamiento estaba cerca de ellos y salieron de su refugio, era otoño y el camino era muy difícil de seguir buscaron el norte, hacia Suiza, estaban con prisa tenían que pasar la frontera antes que el invierno llegue, Cuando llegaron al pie de los Alpes, estaba por comenzar el invierno; estaban cercados detrás de ellos el reclutamiento y delante de ellos los Alpes en pleno invierno, no tenían salida y tenían que decidir.
Muchas de las mujeres abandonaron a sus hombres ya no toleraban tantas penurias y regresaron a los pueblos, los hombres que se quedaron abandonados por sus mujeres se dieron al abandono unos aceptaban ser reclutados y los que no querían eran fusilados donde los encontraban.
Las parejas que decidieron seguir el camino decidieron seguir el y cruzar los Alpes, pero el invierno era muy fuerte y se los impidió se quedaron a medio camino, en medio de Alpes entre la nieve y cuevas buscaron refugio, las parejas seguían juntas tolerando solamente el frió con lo que tenían puesto y abrigándose como podían, los alimentos ya se habían acabado y no tenían nada para comer; lo único que tenían eran sus caballos que les habían sido útiles para llegar hasta ahí, tuvieron que sacrificarlos, su carne los mantuvo con vida todo el invierno y parte de la primavera, cuando decidieron remontar los Alpes y cruzaron la frontera Suiza.
Después de acabada la guerra, estas parejas que sobrevivieron regresaron a Milán, ya con sus pequeños hijos en brazos, estaban felices y contaron su Historia, de ahí la frase “mangia cavallo”, inclusive varios sobrevivientes de este relato, perdieron a toda su familia que se quedo en el pueblo en la cruel guerra y adoptaron como apellido la frase “mangia cavallo”.

Esto que me contó mi abuela me hizo pensar mucho yo no estoy en guerra, no tenia hambre, no pasaba frió o alguna penuria. Fui entonces decidido y seguro a recibir mi respuesta y tuve mi primer amor pero este no fue mi verdadero amor.

Cuantos de nosotros en la actualidad estarían dispuestos a sacrificarse por un verdadero amor.

Cariñosamente Hector.OGG.

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